El callejón del beso es una hermosa leyenda de amor que como la mayoría de las leyendas termina con un final trágico, aunque no triste, pues el mensaje es realmente bello. Resulta que hace muchos años vivía una joven muy hermosa llamada Carmen, ella era hija de un anciano hacendado venido a menos que ya casi no poseía fortuna, por eso todas sus esperanzas de un futuro mejor estaban depositadas en su hija, a la cual pretendía casar con alguno hombre rico para así poder mejorar su propia fortuna.

El problema ocurrió un tiempo después, cuando el padre de la joven descubrió que su hija tenía un amor clandestino con un hombre llamado Luis, el cual la había cortejado en un templo cercano al hogar de la muchacha, desde entonces mantenían pequeñas reuniones secretas en donde disfrutaban brevemente de la compañía del otro, gozaban de un verdadero amor puro que iba más allá de los impedimentos temporales, por tal motivo hasta se atrevieron a soñar con casarse en un futuro lejano. El padre de Doña Carmen descubrió esta situación y enloqueció de rabia, pues su hija era su esperanza de conseguir dinero y riquezas, el joven Luis estaba lejos de poder ofrecer todas las cosas que el padre de Carmen pretendía conseguir, por lo tanto decidió encerrarla en su casa, le prohibió pues a su hija que volviera a ver a Luis, asimismo le dijo que no volvería a salir de su casa hasta que le pudiera conseguir un buen marido viejo y rico proveniente de España, si ella desobedecía a estas órdenes la metería inmediatamente en un convento o algo peor.

Luis permaneció un tiempo con su corazón completamente devastado y sin saber qué hacer, un día recorrió el camino cerca de la casa de Carmen y se percató de un curioso callejón que pasaba justo al lado de la casa de la muchacha, este callejón era extrañamente angosto y uno podía alcanzar las paredes de ambos lados del callejón al mismo tiempo solo estirando los brazos, entonces se le ocurrió un brillante plan. Realizó algunas investigaciones averiguó quien era el dueño de la casa antigua que estaba frente aa la de su amada y luego decidió comprar la propiedad. Así un día Carmen observó sorprendida desde su balcón a su amado en laventana de la casa de enfrente, sin pensarlo dos veces corrió a su encuentro y allí se dieron la mano, comenzaron a decirse las cosas más bellas, pero el padre de Carmen observaba lo que ocurría desde la calle, ingresó corriendo en la propiedad, empujó a la criada lejos de la puerta de la alcoba de su hija y entro con una daga en la mano que descargó con furia en el pecho de de su hija Carmen. Luis veía horrorizado lo que sucedía pero en ningún momento soltó la mano de su amada, en cambio la apretó con fuerza y sintió como cada vez tenía menos fuerza, menos color y menos calor, estaba ya muy fría y el joven depositó el más tierno beso de amor en la mano de su amada que se encontraba ya sin vida.


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